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LOS JUGUETES Y EL MAR

AUTOR: JUAN ANTONIO SANTIS.

A veces me vienen destellos estivales de principios de los años 70s, recuerdos vagos de haber visto en algunas lagunas de Santiago a niños y a grandes jugando con veleros y otros tipos de embarcaciones. Fue en el Parque Balmaceda y en la laguna del Parque Bustamante, donde  en algunas ocasiones me llevó mi papá, él tenía un yate japonés a pilas y yo un acorazado construido sobre una lata de “Chancho Chino”, pero que pronto remplazaría por mi flamante submarino de plástico  de la marca OK. Toys.

 

Desde el origen de las culturas tanto ribereñas como las contiguas al mar es que aparecen entre sus enceres miniaturas de embarcaciones, peces y otros animales, algunas con fines ceremoniales, otras como instrumentos de adiestramiento y tantas otras como juguetes. Desde los orígenes de la cultura Kawésqar, en la Patagonia chilena, hasta hoy en día los niños de Puerto Edén  juegan con pequeñas embarcaciones de madera y hojalata atados desde un extremo a una larga vara de madera aprendiendo así la relación entre la nave y el mar, también hay múltiples ejemplares de Dalcas en miniatura correspondiente a la cultura de los Chonos.

 

En Europa aproximadamente entre 1850 y 1950 diversas firmas jugueteras realizaron magníficos modelos de barcos de hojalata, de pasajeros, de carga y de guerra, eran el deleite y favoritos de miles de niños que los estrenaban en lagunas y estanques donde zozobraban muchos de ellos lo que los ha convertido entre los coleccionistas de hoy unas de las piezas más cotizadas por su escases ; Marklin, Bing, Carette son algunas de las más prestigiosas firmas jugueteras donde han vuelto a dar gala de su prestancia en diversas exposiciones en los últimos años en importantes museos navales de Europa, “Bateaux Jouets” el 2007 en el Museé National de la Marine de Paris, “Ships Toys” el 2010 en el National Maritime museum de Londres y “ Barcos para soñar” en el 2013 en el Museo Naval de Madrid.

 

En Chile, con sus más de 6000 kilómetros de costa, siempre se dio cuenta de estas embarcaciones de juguetes, sin embargo, no eran las más demandadas, pero, con los procesos industriales aplicados en la industria juguetera local, es que aparece una mayor variedad de barcos de juguete como la representación de animales marinos, esto en variados materiales como lo son la madera, la hojalata y muchos más en plástico, así como también en el mundo de los soldaditos de plomo están la marinería, los cadetes navales y barquitos de colores.

 

Ya en los años 30s, la firma Armin Neumann desarrolla una serie de embarcaciones impulsadas por vapor vivo, las clásicas lanchitas Pof Pof impulsadas por una calderita calentada por un mechero que muchas veces no era más que una tapa de bebida corona; Reifox lanza al mercado desde mediados de los 60s en plástico una serie de veleros y un portaviones de gran formato, así como Luis Ogino fabrica para Casa Hombo un velero de madera, el submarino OK Toys y el trasatlántico de la marca Shyf; pelicanos, ballenas y peces en madera construidos por fabricantes en madera, los barcos para armar en papel de Recortables Royal de la Litografía moderna de Valparaíso y los queridos juegos de playa conformados por moldes para arena, baldes y palas de las firmas Figueras, Puig y Cía, Ramón Vásquez y Neumann entre los más vistosos por el brillo de la hojalata al mojarse con el agua y la arena húmeda.

 

 Pero se hace insoslayable el referirse a la fábrica de juguetes ” Guilimar”, creada en Viña del Mar, entre 1967 y 1976 por el señor Guillermo Liebsch Marcano, quien nace en Valparaíso en 1917, posteriormente estudia Ingeniería Mecánica en la Universidad Federico Santa María, periodo en el cual construye una maqueta de gran tamaño del acorazado “Almirante Latorre”, que representaría lo que vendría 30 años después.

 

Prácticamente, al jubilarse tras una prestigiosa carrera en la Armada de Chile, destacan sus lanchas de turismo, torpederas y patrulleras de hojalata y madera, propulsadas por liberación de tensión de un elástico en varias versiones, aviones y proyectos de submarino, barcazas, etc., y es precisamente con una de estas lanchas que hace no más de dos años retorné a la laguna del Parque Bustamante, dejando tras de sí una estela que reviviría las pretéritas regatas de juguete.

 

Juan Antonio Santis, Museografo, Escultor, Director proyecto: “Museo del Juguete Chileno”.